FUTBOL SIN PELOTA Cuando las mujeres ni se acercaban

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Juan Roberto Presta

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Es comprensible el enojo de las jugadoras argentinas porque en la presentación de la nueva camiseta de la selección Argentina las vistieron modelos profesionales y no ellas, como hubiera correspondido. Si la masculina se la puso Messi para las fotos de todo el mundo, la femenina la tendría que haber llevado Dalila Ippolito o Mariana Larroquette, que les correspondía. La AFA le echa la culpa a Adidas y ésta a la AFA, pero no aprenden.

Ciudad de México, 25 de marzo (MaremotoM).- El fútbol en Argentina durante más de un siglo fue cosa exclusivamente de varones, las mujeres que lo practicaban eran tildadas de “marimachos”, “poco femeninas” y hasta decían que “eran todas lesbianas”. Los estadios más avanzados tenían un sector de tribunas exclusivamente para mujeres, porque no querían que se mezclaran con los hombres y cuando algún incauto iba acompañado por su novia o su hermana, esta debía escuchar cosas irreproducibles, en algunos casos disfrazadas de piropos.

En el siglo veintiuno la mujer fue haciendo valer cada vez más sus derechos, pero recién en 2019 consiguieron que el fútbol femenino fuera semiprofesional y que se hicieran 8 contratos por equipo, más unos viáticos para las demás.

En la Argentina, el movimiento de mujeres que querían jugar al fútbol empezó en la década del sesenta con campeonatos relámpago (se hacían en una noche, a lo sumo en dos) donde las chicas jugaban para regodeo de los varones, como una especie lucha en el barro y donde se podían decir desde las tribunas las cosas más soeces.

La protesta en Twitter. Foto: Cortesía

Para las chicas más violentas existía el tenis, el voleibol o el basquet y para las más “femeninas” un deporte muy aburrido llamado “Pelota al Cesto” (actualmente cestobol), con posiciones estáticas y sin ningún roce físico. El fútbol era un coto de caza de los varones que lo defendían con uñas y dientes.

En el Mundial de México 1986 me extrañó como enviado especial que el 40 por ciento de los periodistas mexicanos eran mujeres, que opinaban de fútbol con la misma sapiencia que los varones. Los argentinos considerábamos a los mexicanos como un país machista, pero en el nuestro en el periodismo de fútbol había solo dos mujeres: La pionera Marta Noce, que trabajaba en la Agencia Télam y Eglis Giovanelli, más conocida porque tenía incursiones en radio y televisión y había trabajado con el líder de audiencia de la época José María Muñoz.

Los demás éramos todos varones, que estábamos convencidos que el fútbol no era cosa de mujeres.

En la década del 90, con el advenimiento de los canales de cable deportivos, empezaron a asomarse algunas chicas en los noticieros deportivos, la mayoría de ellas modelos que eran elegidas por su belleza física y no por sus conocimientos. Estaban para adornar y a muy pocas se les permitía opinar. Pero las chicas se fueron abriendo su lugar y hoy hay relatoras, comentaristas y vestuaristas que tienen muchas veces más eficiencia en su trabajo que los varones.

El fútbol femenino tuvo varios intentos de estar dentro del ámbito de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), pero recién se incorporó a mediados de los ochenta por una exigencia de FIFA a su vicepresidente Julio Grondona.

Se le dio un lugar, pero no se invirtió casi dinero en la formación táctica de las jugadoras. Era para cumplir y los campeonatos eran irregulares, dependiendo del apoyo individual de cada club, pero las chicas no se dieron por vencidas y siguieron luchando hasta conseguir un campeonato más digno, que a partir de 2019 es televisado en directo por TNT, aunque solo para aquellos que paguen el abono del fútbol masculino, por lo que muchos se lo pierden.

La Televisión Pública Argentina tuvo el gran acierto de transmitir el Mundial de Francia 2019 y para su sorpresa tuvo muy buen rating, en una pantalla fría que no llega al punto de rating de promedio. Las chicas argentinas no tuvieron una gran actuación, quedando terceras en su grupo con dos empates y una derrota, pero entusiasmaron a un público que empezó a conocerlas a chicas como Vanina Correa (la arquera) que juega en el Espanyol de Barcelona luego de un año sabático para ser madre o la jovencita Dalila Ippolito, que gambetea con la picardía de alguien que jugó en los potreros y fue comprada por la Juventus de Italia, después del Mundial o la goleadora Mariana Larroquette que se fue a jugar al Oslo de Noruega, después de romperla en la UAI Urquiza en 2020.

Futbol sin pelotaAcá la camiseta, con una jugadora de la selección de verdad. Foto: Cortesía

Este año la AFA organizó la Copa Libertadores de América femenina que le correspondía a Chile y no pudo por la pandemia y allí se mostró la realidad del fútbol local argentino, las chicas de Boca y River apenas llegaron a los cuartos de final y el campeón fue Ferroviaria de Brasil, un país donde el fútbol se respira en los dos sexos.

Por todo esto, es comprensible el enojo de las jugadoras argentinas porque en la presentación de la nueva camiseta de la selección Argentina las vistieron modelos profesionales y no ellas, como hubiera correspondido. Si la masculina se la puso Messi para las fotos de todo el mundo, la femenina la tendría que haber llevado Dalila Ippolito o Mariana Larroquette, que les correspondía. La AFA le echa la culpa a Adidas y ésta a la AFA, pero no aprenden.

Juan Roberto Presta

Juan Roberto Presta nació en San Isidro el 21 de abril de 1954, estudió periodismo deportivo en la Escuela del Círculo de Periodistas Deportivos donde egresó en 1974. Trabajó en medios escritos, radiales y televisivos en una larga trayectoria de más de 40 años. Actualmente es vocal de la Comisión Directiva del Círculo de Periodistas Deportivos y socio del CIHF (Centro de Investigadores de la Historia del Fútbol). Es autor del libro Fútbol, una historia redonda.

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